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2018-06-29

HOMBRES QUE IMITAN LA LIBERTAD




En la vida cristiana, mejor dicho en la vida general hay personas que siempre están tratando de ser alguien más, algunos porque han pasado por situaciones que les hacen desconfiar de la gente y pretenden esconder sus problemas dificultades para no salir heridos, para no ser juzgados y hacer lo que bien les pareciera.




Tristemente esta actitud no solo se da afuera de la iglesia sino que sucede dentro de la misma, y llamaremos a estas personas como lo hace Quin Sherrer y Ruthanne Garlock en su libro CÓMO ORAR POR LOS HIJOS PRÓDIGOS: "Son pródigos secretos", porque estos están en muchas partes. Muchos dicen ser cristianos llenan las bancas de la iglesia en casi todas las actividades de la iglesia pero sus corazones están lejos de Dios.


Estos se pueden sentar a nuestro lado en cada una de las reuniones que no asistimos y puede que su disfraz sea tan bueno que no nos demos cuenta en mucho tiempo de relacionarnos con ellos, tienen la biblia en la cabeza, podemos escucharles decir el plan de salvación de memoria y hasta hablarles a otros pero lo hacen para que nadie les diga: ¿porque no predicas?, ¿ por que no eres parte de un ministerio?, ¿ por que no te bautizas?; solo hacen esas cosas para no levantar sospechas ante nosotros.


Son muy parecidos a un personaje de un cuento que leí hace unas semanas, este habla sobre un esclavo de un sacerdote que ve su amo tiene muchas riquezas, que si lo mata puede quedarse con todo y es lo que hace, pero cuando intenta escapar comete un error que le cuesta la vida, el cuento termina así:

El negro Marcelo, en su desesperación por huir, se olvidó abrir la puerta principal, y en su delirio creyó galopar en un espacioso camino cuando solo daba vueltas alrededor del patio de la casa del cura.

Así como el negro Marcelo, estos pródigos secretos tienen la oportunidad de recibir las bendiciones de nuestro Dios, pero al igual que él se olvidan abrir la puerta principal, quitar aquello que los separa de tener una relación con Dios, se olvidan completamente de confesar sus pecados, como dice la Biblia:


Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad. 1 JUAN 1. 9

Es Dios quien debe gobernar nuestros corazones, quien nos va dar la libertad, confesar nuestros pecados y reconocer la necesidad que tenemos de Él nos permitirá ser libres, y muchos de los pródigos secretos saben esta verdad pero no la aplican porque tienen otro amo:

Nadie puede servir a dos señores, pues menospreciará a uno y amará al otro, o querrá mucho a uno y despreciará al otro. Mateo 6: 24a

El versículo habla sobre las riquezas, pero puede ser otra cosa, puede ser un pecado, un ser querido, puede ser una raíz de amargura, lo que nos separa de Dios, y por mas que lo intentemos con todas nuestras fuerzas jamas tendremos a Dios como nuestro amo, hasta que no renunciemos a aquello que domina nuestra vida y buscamos ser siervos de Dios, hasta que no busquemos ser libres.

tengamos cuidado, primero mirémonos a nosotros mismos y veamos si somos libres de verdad si realmente, hemos decidido que Cristo habite en nuestros corazones, o somos imitadores de libertad, que buscamos ser libres del pecado pero estamos dando vueltas en la prisión del pecado, considerando ser libres estando atrapados, sin darnos cuenta que tenemos la llave para ser libres al alcance de nuestras manos, tenemos la oportunidad de ser limpios del pecado por la sangre de Cristo y ser libres de verdad.





2018-05-24

Volviendo al cauce original


En la literatura y en las artes  hay muchas formas de ilustrar o representar a la vida de los hombres, algunas son más fáciles de comprender otras no.

Una forma de ilustrarla es compararla a un rió que tiene un cauce natural, un destino que no esta completamente en control de uno sino que pasamos por diferentes curvas y contra curvas, por momentos donde la velocidad es vertiginosa o nos encontramos en lugares que se caracterizan por estar en calma.

A lo largo de la historia de la humanidad muchos ríos han cambiado su curso natural por causa de la mano del hombre, a veces para construir un pueblo en el  lecho del río, otras para facilitar el acceso al agua a distintos campos de cultivo , obviamente generando beneficios pero también tiene resultados adversos porque modifica los ecosistemas (altera su equilibrio, traen consigo desastres) y sus efectos se ven de forma explicita en muy poco tiempo.

La vida de toda la humanidad tiene un curso natural que es perfecto, el cual es tener una comunión genuina y profunda con Dios, nuestro creador:
   
    (...)Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza (...) Génesis 1: 26  (a y b)

Dios nos creó santos y perfectos para tener una relación con nosotros, para que le demos la gloria y la honra, es el cauce original de nuestra existencia; pero así como el hombre modifica el cauce natural de los ríos en su propio beneficio, durante la caída del hombre, Satanás busco y nos desvió del cauce original, haciendo que el hombre se cuestionara y desconfiara de la palabra de Dios:

Pero la serpiente era astuta, más que todos los animales del campo que Jehová Dios había hecho; la cual dijo a la mujer:¿Con que Dios os ha dicho: No comaís de todo arbol del huerto? (...) Entonces la serpiente dijo a la mujer: No morireís; sino que, sabe Dios que el día que comaís de el serán abiertos vuestros ojos , y sereís como Dios, sabiendo el bien y el mal. Génesis 3: 1, 4 y 5

La humanidad considero que veía un beneficio en esas palabras, no percibió el engaño y cambio su cauce, causando el mayor desastre para la humanidad y para la creación:

Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto pecaron. Romanos 5: 12

La muerte es la completa separación de Dios, es la interrupción abrupta y dolorosa de la comunión perfecta que tendríamos con nuestro creador sino hubiéramos caído.

El cauce de la vida de la humanidad fue alterado de tal manera que ciegos e inconscientes nos aferramos a el, esperando obtener los beneficios de una mentira, cosa que obviamente jamás va a suceder.

Estamos tanto tiempo atrapados en este cauce que nos parece el cauce natural y original pero no lo es, por eso Dios envio a su hijo a salvarnos y nos guia para transitar por el cauce original, el que teniamos cuando fuimos creados.

Esta transgresión se llama pecado y necesitamos que Dios nos abra el paso para el cauce original, camino que se abrió a partir del sacrificio único y perfecto del señor Jesucristo:

Así que, hermanos, teniendo libertad para entrar en el lugar santísimo por la sangre de Jesucristo, por el camino nuevo y vivo que él nos abrió atraves del velo, esto es de su carne (...) Hebreos 10:19-20

Para poder ingresar a este nuevo cauce que nos permite restaurar nuestra relación con Dios  es necesario reconocer a Jesucristo y su sacrificio en favor nuestro:

Sí confesamos nuestros pecados el es fiel y justo, para limpiarnos de toda maldad. 1 Juan 1: 9

En ese momento se restaura el cauce y volvemos al que deberíamos haber seguido desde el principio, volver al cauce original es recuperar la relación  Dios que estaba presente desde el momento en que fuimos creados.